¿Por qué es Importante la Educación de Infancia Temprana?

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Cuando el gobierno aprobó la Propuesta 10 en 1998, el estado de California se comprometió claramente a priorizar la salud y el bienestar de los niños pequeños, desde la edad prenatal hasta los 5 años, incluyendo a sus familias, por medio de una corriente financiera dedicada. Nuevos desarrollos de investigaciones de neurociencia y tecnología de neuroimagen proporcionaron evidencia visual de los efectos del desarrollo cerebral que son relacionadas con las experiencias positivas y negativas de la infancia temprana, lo cual confirmo que los primeros cinco años de vida son críticamente importantes. Sin embargo, los programas, las practicas, y los reglamentos que afectan las vidas de los niños pequeños y sus familias aun no estaban al corriente para reflexionar los descubrimientos de la ciencia.

Durante las últimas dos décadas, las Comisiones locales de Primeros 5 alrededor del estado se han unido con otros aliados de vocación para aumentar el nivel de conocimiento sobre la importancia de apoyar a niños pequeños y a sus familias durante este periodo crítico y veloz del desarrollo cerebral y fundacional de la infancia temprana. A través de una combinación de investigación, expertos profesionales, y las experiencias vividas por las familias, ahora es común que las personas comprendan que las relaciones y las experiencias que suceden durante los primeros años de vida forman la arquitectura de su cerebro mientras se desarrolla. Las relaciones y experiencias seguras y nutritivas construyen cerebros saludables, creando una fundación fuerte que abre las puertas para conseguir resultados positivos de salud, aprendizaje, y comportamiento durante el curso de la vida.

También témenos un entendimiento más profundo sobre como los traumas, o las experiencias adversas durante la niñez ya sean el estrés toxico, el abuso físico/y o emocional, la negligencia crónica, el tener un guardián con una enfermedad mental, el uso de sustancias o la encarcelación, el ser expuesto a violencia entre los miembros de la familia, y los efectos acumulados de la pobreza – pueden interrumpir el desarrollo de los cerebros de los niños, mientras debilitan la fundación que sostiene la salud, el desarrollo y el aprendizaje que sucede.

Incluso, existe evidencia y reconocimiento que sigue creciendo, que afirma que la discriminación y la separación basadas en raza que han sido institucionalizadas, perjudican el desarrollo durante los primeros años de la niñez, y que los reglamentos y las practicas que aportan barreras sistémicas para conseguir oportunidades y recursos, son las verdaderas raíces de las causas de muchas inequidades de salud en los niños, de su bienestar y su capacidad de prepararse para tener éxito en el kínder.

La buena noticia es que varios estudios e investigaciones han confirmado que invertir en programas de infancia temprana que son adecuados para el desarrollo y son atentos a las culturas, y los sistemas que apoyan el desarrollo optimo, el aprendizaje durante la infancia temprana, la salud de comportamientos, y a las familias resistentes, aportan beneficios concretos. El economista, James Heckman quien fue el ganador de un reconocimiento de mucho prestigio llamado “Nobel” y sus colegas, destacaron que invertir en programas de desarrollo de infancia temprana, combinados con el apoyo para los padres, y particularmente para niños de bajos ingresos, puede aportar ahorros de hasta catorce dólares por cada dólar invertido a través de mejorar los resultados de largo plazo de la salud, la educación, el empleo, y los comportamientos sociales. Heckman escribió “el nivel más alto de rendimiento de inversión se consigue por medio de invertir lo más temprano que sea posible”.